sábado, 8 de noviembre de 2008

Los parados y la crisis; binomio indisoluble


La crisis económica cuenta entre sus más numerosas y damnificadas víctimas a un colectivo que comparten una nada apetecible cualidad; querer trabajar y no encontrar empleo. Los últimos datos del mercado laboral son unos claros indicadores de la procelosa situación en la que nos encontramos y de la aciaga expectativa que se nos presenta en los próximos trimestres.

El día 4 conocimos los datos de desempleo registrado de octubre, se incremento en 193.000 personas, lo que supone el mayor aumento de la historia, y deja el número de desempleados totales en 2.818.000, la mayor cifra de parados desde abril de 1996, con una tasa de paro del 13%. En referencia al paro medido por la EPA, los datos del tercer trimestre revelan un incremento del paro de 217.000 personas, dejando la tasa de paro en el 11,3%.

Las herramientas de las que disponemos para captar las variables más relevantes del mercado laboral, son dos, la primera de ellas la Encuesta de Población Activa (EPA), efectuada por el INE, la cual mediante el recurso a una encuesta formada por 65.000 familias, es decir, unas 200.000 personas, infiere mediante el uso de la estadística y probabilidad, el valor los parados y ocupados para la totalidad de la economía española, con una periodicidad trimestral. El otro método descansa en el paro registrado por el INEM, con una periodicidad mensual.
Una de las características diferenciadoras de la economía española son las altas tasas de desempleo a partir de la década de los ochenta. Como podemos observar en el gráfico que encabeza este post, la tasa de desempleo sólo baja del 10% a partir del segundo trimestre del 2005, para volver a superar los dos dígitos en el segundo trimestre del 2008. España encabeza la Unión Europea en incremento del paro, encontrándose esta con una tasa de paro medio del 7,5%, mientras que según Eurostat es del 11,9%.

El incremento en el paro en el último año asciende a 800.000 personas, lo cual es un incremento muy sustancial. Tengamos en cuenta que en EEUU, los parados se han incrementado en un millón en el último año, con una población que es seis veces y media la española.

Según las estimaciones de octubre del FMI la tasa de paro alcanzará a finales del 2009 el 14.9%, no obstante debido a la revisión a la baja efectuada el 5 de noviembre, la tasa de crecimiento estimada para 2009 ha pasado del -0.2 al -0.7. El FMI sólo publica el cambio en las previsiones para el PIB, no obstante, al disminuir el crecimiento también se debe de modificar la estimación de la tasa de paro.

Para estimar la diferencia en la tasa de paro generada por un cambio en la tasa de crecimiento del PIB, podemos recurrir a la ley de Okun, la cual relaciona los cambios en la tasa de crecimiento de las dos variables, las estimaciones para la economía española concluyen que por cada punto porcentual que cae el crecimiento del PIB, la tasa de paro aumenta en 0,7 puntos porcentuales, por lo tanto la nueva tasa de paro seria un 0.35 mayor (0.5*0.7=0.35), o lo que es lo mismo para una población activa de unos 20 millones, unos 70.000 desempleados más.

Lo que observamos en circunstancias de alta incertidumbre y cambiantes, es decir, cuando más necesarias son los vaticinios, es la fragilidad y poca robustez de las predicciones en economía, verbigracia, El FMI que dispone del mejor capital humano y técnico, con tan solo un mes de diferencia sus predicciones a un año vista son modificadas significativamente, por ejemplo, la predicción de Reino Unido pasa de ser de -0.1 en 2009 a -1,3 un mes después, la predicción varía en un 1200%!!. No es de extrañar que a los economistas les digan que son aquellos que predicen lo que va a suceder, y luego expliquen las causas por las cuales no ha acontecido aquello que habían predicho.

En referencia a las medidas oportunas para evitar que la tasa de desempleo alcance valores cercanos al 20%, algunos apuntan hacia la flexibilidad laboral y en concreto el abaratamiento del despido, no obstante, la facilitación del despido está indicado preferentemente para que en épocas de expansión la creación de empleo sea más elevada, ya que los empresarios con indemnizaciones muy elevadas no contratan todo el empleo que desearían, para no pagar las indemnizaciones en periodos de crisis.

En una situación como la actual, la variable relevante es el salario, indiciada en cerca del 90% de los convenios laborales al IPC, cuestión criticada tanto desde el FMI, como desde la Comisión Europea. Frente a la disminución de la demanda de trabajo, se produce un incremento en el exceso de oferta, es decir, en el paro, dado que los salarios reales son rígidos a la baja, por encontrarse indiciados, el ajuste en el mercado laboral se tiene que hacer únicamente vía cantidades, esto es destruyendo empleo. Si el salario real estuviera vinculado a la evolución de la productividad y no fuera rígido a la baja, el ajuste se produciría vía precios y vía cantidades, con un incremento más reducido del desempleo.
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Gráfico: ocei

2 comentarios:

Carlos dijo...

Eduardo, ahora estamos en el momento en que mucha gente se está quedando sin empleo, qué pasará cuando lleguemos al momento en que mucha gente se quede sin prestación por desempleo?? En 2009 me parece que no va a ver quien venda un tornillo...

Eduardo Esteve dijo...

Es cierto Carlos, me parece un comentario muy acertado, de hecho las estimaciones indican que el 80%de los parados estan cubiertos por la prestación de desempleo, teniendo en cuenta que el seguro como máximo cubre un periodo de dos años, y que el desempleo lleva ya prácticamente un año repuntado con fuerza, en los próximos meses muchos de los parados irán dejando de percibir la prestación, lo que mermará el consumo, y por tanto la inversión, agravando la situación del mercado laboral y los resultados de las empresas, las que consigan tener resultados claro, por que un porcentaje no desdeñable cerrara la persiana.