sábado, 10 de enero de 2009

Aumento gasto público versus reducción de impuestos


Como ya comentamos sucintamente en un artículo anterior las alternativas disponibles de política fiscal contracíclica son aumentar el gasto público, reducir los impuestos o una combinación de ambas, en este post voy a intentar glosar las posiciones de algunos de los economistas y organizaciones más relevantes en la actualidad.

Antes de ello me gustaría clarificar un aspecto que suele ser un argumento habitual estos días en las tertulias de economía, normalmente esgrimido por aquellos que se oponen a que el estado incremente el gasto público para estimular la economía, se afirma que el incremento del gasto público, con el aumento de la deuda pública necesario para financiarlo, supone en realidad un incremento de los impuesto en el futuro, necesarios para pagar en última instancia a los acreedores, titulares de la deuda pública.

En realidad el argumento anterior sólo se aplicaría en el caso de encontrarnos ante un aumento permanente del gasto público, condición que sólo se satisfaría en el caso de que las economías no retornaran a la generación de superávit en la siguiente fase expansiva, es decir, el argumento sólo se aplicaría ante un incremento en el gasto estructural y no del cíclico.

En relación a las dos alternativas disponibles como ya comentábamos los elementos ideológicos desempeñan un papel importante, los liberales o neoclásicos ponen el énfasis en la bajada de impuestos, mientras que los neokeynesianos en el incremento del gasto público.

Dado que el objetivo es estimular la economía, se podría apelar a trabajos académicos para determinar cual de las dos alternativas impacta en mayor medida en la producción agregada. Una recensión de los mismos se encuentra en la comunicación efectuada por el FMI la semana pasada, en la que formalizaba su posición en relación a las medidas de política fiscal que considera adecuadas para estimular la economía.

Los análisis se dividen en tres grupos en función de la metodología utilizada:

-Los estudios de corte microeconómico, en los que sólo se capta el efecto de primera ronda.
-Aquellos que utilizan los VAR.
-Los que se basan en modelos estructurales.

La conclusión es que los resultados no son robustos, existiendo un rango de variabilidad muy significativa entre los mismos.
De los modelos microeconómicos se derivan unos impactos en torno a dos tercios para una bajada de una unidad en los impuestos, lo que es congruente con la propensión marginal a consumir estimada en otros estudios.
En el caso de los modelos estructurales los resultados dependen de los supuestos de partida, como por ejemplo si la política reacciona de forma acomodaticia o no. Con valores nada concluyentes.
Respecto de los artículos que utilizan el VAR, en las surveys consultadas se analizan tres, Blanchard y Perotti (2002), Romer y Romer (2008) y Ramey (2008). Con el primero de ellos tampoco es posible discernir que opción de política fiscal, impacta en mayor medida en la producción, ya que en función de los suspuestos respecto de la tendencia en los datos es superior una u otra alternativa.
En el artículo de Romer y Romer (2008), el multiplicador de los impuestos al cabo de unos años es de 3, mientras que del de Ramey (2008) se deriva un multiplicador del gasto público de 1,5.

Lamentablemente la posición del FMI con Olivier Blanchard a la cabeza no esta fundamentada en estudios científicos, por la poca robustez de los mismos, sino en argumentos más heurísticos y menos asentados en lo que actualmente se entiende ciencia económica. Sus recomendaciones son:

-Basar el estimulo en el incremento del Gasto Público, ya que el impacto de una reducción de los impuestos es muy incierto, en el contexto actual de crisis, por lo que una reducción de impuestos podría impactar muy levemente en la demanda agregada, si los beneficiarios deciden ahorrarlo motivado por la incertidumbre en relación a los ingresos futuros.

-En relación a los consumidores, reducir selectivamente los impuestos a aquellos colectivos que se encuentren sujetos a restricciones crediticias, ya que de esta forma el multiplicador asociado será mayor.
-En referencia a las empresas, minimizar el problema de acceso al crédito mediante la garantía por parte del Estado de las emisiones de deuda y prestamos solicitados, obviamente garantizándose unos requisitos mínimos de solvencia.

La posición de Paul Krugman es coincidente con la del FMI, el argumento para apoyarla discurre asimismo por la misma senda, es decir, la elevada probabilidad de que una reducción de impuestos, por motivos precaución no fluyan hacia el gasto, y no impacten sobre la demanda agregada, a lo que añade el incremento en el gasto público “deja” algo de valor cuando la política expansiva ha finalizado.

Como adalid de la otra alternativa, esto es, priorizar la reducción del gasto público, nos encontramos como cabeza más visible a Greg Mankiw. Para apoyar su posición se basa en dos de los artículos comentados anteriormente que utilizan la metodología VAR, de Romer y Romer (2008) y Ramey (2008), del que de deriva un multiplicador de los impuestos de tres, frente a uno de sólo 1,5 para el gasto público. El problema es que como hemos visto en la sucinta recensión del FMI, esto es sólo una parte de la historia, obteniéndose resultados anfibiológicos para en el resto de los artículos. Por lo que la fundamentación de Mankiw se basa en una verdad a medias, que como se suele decir es la peor de las mentiras.

Quizas Nicholas Taleb tenga algo de razón y nos encontremos ante un cisne negro al que realmente no sabemos como enfrentarnos, y que incluso cuando se alcanza un consenso de algún tipo lo es por la necesidad de llegar al mismo, por un autoconvencimiento, que por que realmente hayamos dado con la “solución correcta”.

4 comentarios:

Alberto dijo...

Hola Eduardo,
felicidades por tu blog.
Está claro que reducir impuestos y aumentar el gasto púbilco son medidas que van en la misma dirección, en la de relanzar la economía, y lo contrario, reducir gasto o subir los impuestos, se hace para controlar la inflación.
Elegiremos una u otra herramienta, o una combinación de las dos según el análsis concreto que hagamos.
Pero ¿¿¿¿porque en estos momentos de crisis hay quien propone que hya qu bajar el gasto público y bajar los impuestos???? La verdad es que no lo entiendo... o al menos dentro de un context de análsis keynesiano... reducir gasto y reducir impuestos... bueno tiene un efecto de reducir el tamaño del estado pero la medidas son contradictorias...
Si la propensión marginal al consumo y a la inversión fuese muy alta pues si de este modo consiges que la inciativa privada sea la que empuje la economía, pero en esta situación de susto mundial pues la propensión al ahorro es mayor.
En fin.. que no se porque se proponen estas medidas aparentemente contradictorias
¿alguna idea?

Eduardo Esteve dijo...

Gracias Alberto, y disculpa que haya tardado tanto en contestar.

Interesante cuestión.

Como comentas bajar los impuestos y el gasto público no tiene mucha lógica en un contexto de análisis keynesiano, dado que si el objetivo es reactivar la economía ambas medidas se contrarestran mutuamente.

De hecho los defensores de esa propuesta son totalmente minoritarios. Voy a intentar dar algunos motivos que podrían explicar la postura.

Los economístas neoliberales o monetaristas "extremos" piensan que los fallos del estado superan con creces a los fallos del mercado, por lo que la intervención pública se debe limitar a garantizar los derechos de propiedad, algunos bienes públicos indispensables para el funcionamiento de la economía y poco más.

Desde esta visión de las cosas, el gasto público lo único que hace es expulsar a la inversión privada más eficiente, por lo que la reducción del mismo estimularía la economía( en terminología keynesiana diríamos que el multiplicador del gasto público sería negativo).

De igual forma la reducción de los impuestos elimina elementos distorsionadores a la actividad privada, ,aumenta la oferta de trabajo, consumo....

Digamos que los defensores de esa postura piensan que es lo óptimo, que el estado se reduzca a la mínima expresión, no únicamente en épocas de crisis, por lo que ahora, piensas que tambien es la mejor opción.

No sé si mi argumentación te ha servido de algo, espero que sí.

erin dijo...

Hola Eduardo

una pregunta: ¿cuando la economia de un pais experimenta una expansion excesiva de la demanda agragada que habria que hacer??

a)aumentar el gasto publico i/o los impuestos
b)aumentar el gasto publico i/o disminuir los impuestos
c)Disminuir el gasto publico i/o aumentar los impuestos
d)Disminuir el gasto publico i/o los impuestos
e)aumentar el coeficiente de reservas bancarias

**bueno esto es parte de un test que tengo k resolver y en esta pregunta tengo duda, te agradeceria por la ayuda

Diana Diaz dijo...

Que provoca la reducción de los impuestos??